Valoración: 8,0 sobre 10.
El tema de los prejuicios está bastante extendido entre los cinéfilos. Muchos nos negamos a ver buenas películas de determinados actores o directores que por alguna extraña razón odiamos -bien por trabajos anteriores, o bien por razones de afinidad o simpatía-, y al contrario, vemos películas de directores o actores que admiramos aunque sepamos que la película es un rotundo fracaso.
Aunque creo que me encuentro en ese selecto grupo de cinéfilos que vemos un poco de todo, tengo que reconocer que Adam Sandler entraba en mi grupo de actores prescindibles, hasta que me topé, por suerte, con esa comedia vs. drama de uno de mis directores preferidos, Paul Thomas Anderson: Punch-Drunk Love (Embriagado de amor) (2002). El caso es que ambos extremos de afinidad -director y actor- se encontraban en la misma película, y al final pues..., decidí verla.
Esto me ocurrió hace ya unos años, y ayer, volviendo a ver la película, decidí hacer su cinecrítica y mostraros a un actor que cuando quiere puede interpretar de forma fantástica, como Sandler lo hace es esta estupendísima cinta ganadora en Cannes del premio al mejor director en 2002.
Este inclasificable drama romántico con toques de comedia nos cuenta la historia de Barry (Adam Sandler), un tipo solitario que fue educado entre siete hermanas. La sobreprotección que se le dispensó desde niño le ha impedido enamorarse, pero un día Barry descubre un fallo en un concurso, lo que le permite conseguir miles de millas en billetes de avión. Además, cuando una misteriosa mujer (Emily Watson) entra en su vida, comienza para él un romántico viaje..
Solemos estar acostumbrados a comedias románticas donde todo funciona a la perfección: chico y chica guapos, con el típico amigo extravagante y con final, casi siempre, feliz. Con esta premisa, no es de extrañar que esta película choque de lleno con gran parte del público. La cuestión es que aquí se nos cuenta el enamoramiento de uno de los tipos más raros, acomplejados e impulsivos de la historia del cine.
Hasta su forma de enamorarse es rara y proviene más de una necesidad mutua que de cualquier deseo sentimental, porque Embriagado de amor no deja de ser una historia de amor y de soledad, temas tratados hasta la saciedad... pero vistos aquí desde un punto de vista diferente.
Aunque pueda parecer pretenciosa, y quizás lo sea, funciona muy bien tanto en el aspecto cómico, como en el dramático, fundiéndose a veces ambos de forma bastante coherente y sin que ninguno de los dos rechine. Hay momentos memorables y muy, muy graciosos, aunque seguro no del gusto de todos los públicos, debido a su particular humor. Particularmente a mí este humor me apasiona.
Las interpretaciones son magníficas, y es aquí donde quiero destacar el sobresaliente trabajo de Adam Sandler. Me parece fantástico interpretando el papel de un hombre tranquilo -con sus repentinos brotes neuróticos- que reprime una gran rabia y soledad interiores... sin hablar de dos actores espléndidos como Emily Watson y Phillip Seymour Hoffman. Paul Thomas Anderson consigue crear una atmósfera extraña pero muy seductora, casi embriagadora, que te contagia y te hace salir pensando del cine.
En cuanto a la factura técnica de la película, me parece que no se le pueden poner muchos peros, porque es impecable. Tiene un magnífica y efectiva puesta en escena, siempre con planos y fotografía muy mimados y todo mezclado con una excelente y estrambótica banda sonora, tan vital para poder entender el film, porque representa en todo momento el estado de ánimo del protagonista.
Resumiendo, una gran película que no ha destacado lo suficiente. Quizá su único defecto es que no está hecha para todos los públicos, ni para todas las mentes, ya que no hay ni una sola frase previsible, ni hay manera de adivinar qué pasará en el siguiente plano. Y no siempre estamos preparados para ver algo que no esperábamos.
Por cierto, hay otro Sandler que también me gustó, y fue el que interpretaba a Charlie Fineman en En Algún lugar de la memoria (2007), creo que su segunda mejor interpretación. Por desgracia, ya no hay más.
Por cierto, hay otro Sandler que también me gustó, y fue el que interpretaba a Charlie Fineman en En Algún lugar de la memoria (2007), creo que su segunda mejor interpretación. Por desgracia, ya no hay más.










2 Comentarios:
hola hola.
se te ha pasado decir que adam estuvo nominado al globo de oro al mejor actor por esta peli. A mí no es que me pareciera un actor prescindible, es que no me gustaba nada, pero ví 50 primeras citas, y me encantó (ya lo sé soy así de noña)
Mi sobrino me ha dejado la de más allá de los sueños que dice que está muy bien , cuando la vea te contaré. además cuando pueda veré la de embriagado de amor
muchos besos
Siempre aportando...
Gracias, querida Tracy.
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