jueves, 2 de julio de 2009

La princesa Mononoke (1997) - Cinecrítica

Valoración: 8,0 sobre 10.

Tras ver en el último mes tres maravillas animadas del maestro Hayao Miyazaki, la tentación ha podido conmigo y no pude evitar seguir viendo más "joyas" de su filmografía. Era el turno de La Princesa Mononoke (1997), film fantástico de aventuras que narra la historia del joven Ashitaka, que con el fin de curar una herida-maldición provocada por un jabalí diablo, sale en busca del Dios Ciervo, Espítiru del bosque, pues sólo él puede liberarle del sortilegio. A lo largo de su periplo descubre la lucha de los animales del bosque contra los hombres dispuestos a destruir la naturaleza y de camino conocerá a la princesa Mononoke con la que tratará de detener esta guerra a toda costa...


Miyazaki nos regala una cinta que tiene tanto de relato épico de lucha por la supervivencia como de alegato ecologista y crítica a la sociedad machista e industrializada (temas estos últimos recurrentes en el autor, por lo menos en las películas que ya he visto de él), tanto de reflejo de la codicia y vanidad humanas como de historia de amor imposible, tanto de optimismo y vitalidad como de melancolía y resignación.

Muy pocas películas de animación y muchas de las que no lo son consiguen transmitir tantas sensaciones y emociones como lo hacen las del maestro Hayao y sus estudios Ghibli, y La Princesa Mononoke es buena prueba de ello: sus personajes son profundos y sus diálogos elaborados, momentos de acción trepidante se combinan con instantes cargados de romanticismo y la ambientación es tan extraordinaria que se convierte en un personaje más de la película. Por si fuera poco, Joe Hisaishi compone una banda sonora que se funde perfectamente con la historia y que, una vez escuchada, uno no consigue borrar de su memoria por mucho tiempo que pase.


La Princesa Mononoke es una película que podríamos dividirla en dos partes: una primera hora de absoluta y genial obra maestra que rebosa sutileza en todos sus planos, con una banda sonora perfecta, sencilla y melódica, y unas imágenes de una finura y una elegancia impresionante. La segunda parte, más fantasiosa, es un recital de simbolismo japonés que, sin perder un ápice de la elegancia de la primera hora, ofrece, sin tapujos, la brutalidad de una guerra invisible entre el hombre y la naturaleza, y las terribles consecuencias de dicho conflicto.

No es precisamente un film para niños por su contenido a veces demasiado violento, pero es ideal por su maravilloso mensaje.

Acabo la cinecrítica con este diálogo de la película:
"La última vez que estuve aquí esto era un aldea preciosa, quizás hubo un incendio o una inundación, el caso es que todos murieron. Hay muchos fantasmas hambrientos a nuestro alrededor; muertos por la guerra, la enfermedad o el hambre, y a nadie le importa. ¿Qué sufres una maldición dices? El mundo está maldito."

Genial.




1 Comentario:

elindomablejoe dijo...

a ver, si la princesa mononoke y sobretodo el viaje de chihiro no se hacercan para ti al 10, ya me diras tu.Ni siquiera en el mejor cine occidental se han hecho obras tan cargadas de profundidad,simbolismo y espiritualidad como en esta u otras muchas buenas obras japonesas. Y si lo comparamos con la animacion (que al fin y al cabo es al genero al que pertenecen estas) occidental ya no te quiero ni contar.
Teniendo en cuenta que las valoraciones y criticas de cualquier tema en general se hacen a partir de lo que ya existe de ese tema,no se para ti que obra cualquiera de la animacion occidental esta por encima de estas benditas maravillas.Por que para mi a su lado dejando a aparte la calidad y trabajo del dibujo son poco menos que de risa.Repito,comparandolas con estas.